¿Creías que en las Clínicas de Memoria únicamente nos ocupábamos de la estimulación cognitiva?
Nuestros tratamientos son integrales, promueven el envejecimiento activo, incluyendo tres dimensiones: cognitiva, física y emocional.
Dentro de la dimensión física, nuestros terapeutas, realizan en grupo ejercicios de psicomotricidad, movilizando los diferentes grupos musculares de nuestro cuerpo, basándonos en repeticiones de su actividad funcional (coordinación, flexión-extensión, rotación y fortalecimiento muscular)
Desde el punto de vista del envejecimiento saludable, la psicomotricidad sirve para potenciar nuestras capacidades, y habilidades de cara a prevenir la dependencia y mejorar las relaciones interpersonales, ayudándonos de esta manera a adaptarnos mejor al entorno en cual nos desenvolvemos habitualmente, consiguiendo a su vez un bienestar bio-físico-emocional.
La práctica de la psicomotricidad hace referencia a la acción, al movimiento, teniendo en cuenta que el cuerpo y la mente funcionan unidos; de tal manera que las acciones vivenciadas, en el ámbito de una relación cálida y descentrada, conlleva cambios en la mente, dando lugar a experiencias significativas y a un aumento de las capacidades del individuo.
De una manera más específica y formal, diríamos que ayudaría al desarrollo de habilidades perceptivo-motrices (estructuración espacial y temporal, lateralización, conciencia corporal y ritmo), equilibrio, tonicidad, praxias globales y praxias finas. A estos factores, podríamos añadir otros más inespecíficos, pero con un gran peso a nivel físico y emocional: agilidad, rapidez en la capacidad de respuesta, sociabilidad, relajación, afecto, expresividad, comunicación, lenguaje, creatividad…
Durante el confinamiento los profesionales de las Clínicas de Memoria crearon un video con una sesión de psicomotricidad para que las personas pudieran beneficiarse de la actividad propuesta desde sus domicilios. Puedes verlo en aquí
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